El cambio educativo sin propuesta educativa

 en Miguel Ángel Pérez Reynoso


Miguel Ángel Pérez Reynoso*

El problema que hemos vivido desde hace muchos años es que toda alternancia política coloca a los nuevos gobernantes sin oficio y sin experiencia para operar y administrar los cambios que la educación y lo que el sistema requiere.

Tenemos también, que no siempre las promesas de campaña se traducen en acciones de gobierno. Esto le está pasando a los gobiernos tanto de Andrés Manuel López Obrador como de Enrique Alfaro, cuando menos en el terreno de la educación. La losa pesada que heredaron del pasado de la mal llamada reforma educativa ha sido un dique difícil de superar.

Tanto el gobierno de AMLO como el de Enrique Alfaro no han dejado del todo claro qué es lo que quieren, parece que han sido capaces de aclarar todo lo que no quieren, pero esto no ha sido suficiente pero dejar claro lo que si está en sus planes de gobierno.

En Jalisco hemos coincidido algunos analistas que, el último gobierno priista fue el gobierno de la devastación a la educación, no sólo bajamos con respecto a los indicadores nacionales más importantes, sino que también el gobierno estatal saliente hizo un muy mal manejo de los recursos públicos federales y estatales. Lo anterior compromete en mucho al nuevo gobierno, no sólo está obligado a recuperar los indicadores de aprendizaje en los estudiantes, sino también darle un toque personal su gestión de gobierno para legitimarse ante la sociedad.

En todo ello, no se sabe cuál será la distinción del gobierno alfarista y su compromiso. En el terreno federal, y debido a que tendrán en sus manos todo lo que implica la política educativa en su conjunto, hay dificultades para desagregar los aspectos prioritarios, tanto en la formación de docentes, la atención al rezago educativo y, con la desaparición del INEE, la tarea de evaluar el funcionamiento de algunos componentes del sistema educativo, etcétera. En educación, el cambio siempre ha sido más lento paradójicamente de lo que sucede en otros sectores de la sociedad.

Otra piedra en el zapato que se suma a las herencias de los últimos gobiernos, lo significa el SNTE, los distintos grupos de poder de la organización sindical están a la expectativa o más bien, al acecho para sacar provecho y beneficios oportunistas (como siempre lo han hecho) ante cualquier resquicio que deje el nuevo gobierno.

La agenda en educación de los asuntos pendientes junto a los temas nuevos por atender es muy larga, se compone de una serie de temas ligados con las cosas mal hechas o asuntos desatendidos, no hay un sólo elemento que nos permita presumir en el cumplimiento de metas y tareas del sistema.

De esta manera, las tareas son muy demandantes aunque un buen augurio del gobierno federal es ir en la búsqueda de nuevos aliados y mejores operadores educativos, el caso de la UPN y de las escuelas Normales como espacios de los que se espera mucho es un buen indicio en el deseo de querer mejorar verdaderamente. La UPN a nivel nacional es una institución sub-utilizada debido a su estructura nacional (cabe decir que la UPN es la única y verdadera universidad nacional) ni la UNAM cuenta con una estructura nacional, aunque lleve ese nombre.

Dicha estructura debe servir para reorientar la formación (inicial y continua) de los maestros, para diseñar propuestas de atención educativa en la diversidad junto con las asignaturas básicas. Esperemos pronto las mejoras de este sistema que, como decían los antiguos: camina despacio, muy despacio… pero se mueve.

*Doctor en educación. Profesor–investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. mipreynoso@yahoo.com.mx

Comentarios
  • José Claudio
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    Coincido contigo Miguel en el lastre histórico que nos dejan como herencia no sólo en el ámbito educativo, en todo el país! La pregunta es en medio de todo esta podredumbre cuáles son desde tu perspectiva los escenarios deseables para realizar la reconstrucción del sistema educativo?, Qué hacer?

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