Docentes invisibles en el Programa de Promoción Horizontal por Niveles con Incentivos en Educación Básica

 en Jaime Navarro Saras

Jaime Navarro Saras*

Finalmente se hizo publico el Programa de Promoción Horizontal por Niveles con Incentivos en Educación Básica (PPHNIEB), el cual viene a sustituir al Programa de Promoción en la Función por Incentivos (PPFI), quien, a su vez, sustituyó al Programa de Carrera Magisterial (PCM), entre el ahora vigente y el anterior hubo un vacío de tres ciclos escolares en donde los trabajadores de la educación no tuvieron la oportunidad para poder recibir beneficio económico alguno por la vía de los méritos de su función.
Como todo programa de incentivos, éste tiene normas y condiciones, las cuales tienden a regular los criterios para el ingreso y promoción, además de definir los perfiles de lo que debieran ser los sujetos que hacen funcionar las escuelas, sin embargo, también tiene sus vacíos y exclusiones de uno o varios perfiles de trabajadores de la educación, principalmente de aquellos docentes que ingresaron al servicio por vías poco ortodoxas en cuanto a la academia y, que por necesidades del servicio atienden un nivel o área educativa, como también una o más asignaturas totalmente ajenas a su formación profesional (sobre todo en educación secundaria), situación que no era ningún problema cuando existió el PCM, ya que este programa estaba dirigido a la función en el servicio y no estaba mediado por perfiles profesionales rígidos, hasta antes de la reforma educativa de Enrique Peña Nieto se dio un fenómeno en donde había docentes, directivos y supervisores que estaban comisionados en actividades técnico-pedagógicas, administrativas y sindicales, cuyas actividades eran totalmente ajenas a su plaza de origen, por lo cual había una parte del PCM que resolvía esos vacíos y se incluían en la tercer vertiente, la cual, en su origen estaba dirigida al personal que hacía funciones técnico-pedagógicas, pero en la práctica dicha realidad superaba ese perfil por acuerdos con el SNTE y las necesidades propias de las distintas áreas de la SEP y las secretarías de educación de los estados, las otras dos vertientes tenían muy claras sus funciones, en la primera vertiente estaban los docentes frente a grupo y en la segunda vertiente quienen cumplían funciones directivas y de supervisión con plaza definitiva.
Cuando llegó el PPHNIEB, no sólo terminó con las tres vertienes del PCM, sino que definió como obligatorio cubrir la función en las aulas, direccciones y supervisiones de las escuelas, además de cumplir con el perfil requerido en el profesiograma para cada función, de otra manera, aunque tuviera las máximas calificaciones en la evaluación no recibía el recurso y el premio económico prometidos.
Con el PPFI se reafirma eso mismo, si el personal que quiere participar en la evaluación no está en la función y no cubre el perfil del profesiograma está fuera del mismo, salvo quienes atienden las funciones técnico-pedagógicas y que el Servicio Profesional Docente los dejó en el limbo, tal como lo señala uno de los Transitorios:

Cuarto. El personal que habiendo participado en un proceso de promoción para ejercer funciones de asesoría técnica pedagógica en Educación Básica en términos de la Ley General del Servicio Profesional Docente y que al momento de su abrogación se encontraba en el periodo de inducción, podrá participar en el Programa, de acuerdo con la categoría docente que tenga asignada.

Han pasado 27 años desde que aparició el PCM y seguimos casi igual, por una u otra razón, ninguno de los tres programas de estímulos creados hasta hoy, logra incluir ni hacerle justicia a todo el personal que forma parte del sistema educativo nacional, de igual manera, para quienes creen que este programa generará mejores prácticas y aumentará los índices de excelencia educativa se darán cuenta con el tiempo que no será así, ya que, al igual que los programas de estímulos que le precedieron sólo servirán para mejorar un poco los salarios escuetos del magisterio y, tarde que temprano el personal que participará en las evaluaciones encontrará los mecanismos para ingresar y promoverse (casi en automático) al programa de estímulos actual, de lo cual, y sino lo cambian en las próximas 3 décadas, seremos testigos de cómo en 28 años un pequeño grupo (de los más ávidos) alcanzará el nivel 8 de dicho programa y ese esfuerzo no hará ni mejor ni peor el sistema educativo, sino que, sólo mejorará un poco los ingresos de dicho personal del magisterio para tener una mejor calidad de vida, pero en fin, esperemos que la vida nos permita ser testigos de ello y eso, si que es mucho pedir.

*Editor de la Revista Educ@rnos. jaimenavs@hotmail.com

  • Emma de Jesús Vera Soria
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    A la par de esta oportunidad para prepararnos mejor, están obligándonos a implementar un proyecto en las escuelas que implica mucho de nuestro tiempo impidiendo que tengamos espacio para leer, informarnos, prepararnos profesionalmente y mucho menos de participar.

  • Porfirio Vite Hernandez
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    iPor desgracia así es, la meritocracia sólo beneficiará a unos cuantos, mientras que la mayoría de los trabajadores de la educación seguirá con salarios de hambre!

  • Delia Martínez
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    Es verdad ganar incentivo por examen no garantiza mejorar en el servicio que ofrece el maestro si mejora su economía pero la.calidad la.da.el.ser humano no cualquiera.

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