Derecho al descanso escolar

 In Jaime Navarro Saras

Jaime Navarro Saras*

¿Alguno de nuestros lectores que labora en alguna escuela como docente, directivo u otra responsabilidad que tenga que ver con la educación y que se rige por el calendario escolar vigente ha pensado en algún momento de estas vacaciones (periodo de receso escolar, dijeran los puristas del lenguaje de los capataces que vigilan el cumplimiento de los calendarios) en los planes de estudio, en sus estudiantes, en el trabajo de consejo escolar, en las planeaciones, o acaso ha estado pensando en los teóricos de la educación, en la labor de las autoridades educativas o cosas por el estilo?, yo creo que no, a lo sumo se acuerdan de la escuela cada quincena en que llega su salario y más en ésta que acaba de pasar y donde se dieron cuenta que ese famoso incremento salarial del 9% no fue tal.
Las vacaciones sirven para muchas cosas, por supuesto que en lo que menos se piensa es en lo que hacen durante 190 días al año y que ahora se verán reducidos a 185 en las escuelas; estas 6 semanas han servido para desentenderse de la educación escolarizada y centrarse en los pendientes que se van acumulando, algunos lo han aprovechado para realizan empleos que les permita completar el gasto, otros para vacacionar en la ciudad o en lugares cercanos, unos más para hacer recorridos por lugares turísticos tradicionales (en playa, zonas arqueológicas, ciudades coloniales y cosas así), los menos hacen viajes al extranjero, principalmente a Europa y EEUU y unos más, aunque usted no lo crea para iniciar o terminar algún posgrado de esos que han aparecido como hormigas por el hormiguero.
Esta vez han sido 6 semanas maravillosas que perfectamente han servido para desconectarse de todo y cargarse de energía para el siguiente ciclo escolar, tal como debió haber sido desde siempre; estos 32 años con calendarios de 200 días de clases solo llenaron de desgaste al magisterio, fueron tres décadas en donde algunos que siguen en servicio nunca supieron lo que significaban unas vacaciones de más de 6 semanas como lo eran antes de 1993.
El próximo año podrá el magisterio planear unas vacaciones con más calma, porque no hubo tiempo, ya que sin más y como una manera de congratularse, el gobierno federal con las protestas magisteriales, decidió recortar el calendario 2024-2025 y proponer un nuevo calendario de menos días donde el ciclo iniciará el 1.º de septiembre y terminará el 15 de julio.
Lo cierto, y aunque suene trillado, es que el periodo de receso escolar logrará algo importante: que el magisterio entienda que, por una u otra razón, se debe alejar y desconectar de lo que hace todos los días para que ello sirva no solo para ser un mejor profesional, sino una persona que tiene derecho al descanso y al relajamiento y poder hacer con ese tiempo lo que se le venga en gana. A seguir disfrutando de las vacaciones, ya llegará el tiempo de volver a lo cotidiano del trabajo…

*Editor de la Revista Educ@rnos. jaimenavs@hotmail.com

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