De estudiantes, leyes y calidad de educación

 en Rubén Zatarain

Rubén Zatarain Mendoza*

Avanzan los aciagos días de mayo sin duda marcados por la lentitud de la llegada de las soluciones ante la pandemia del Covid-19 y por la contemplación de lides políticas que enrarecen el clima de serenidad necesario.
Tensar los hilos de la convivencia sociopolítica en estos días de calor y preocupación colectiva no es adecuado. O subsanar limitaciones de proyectos de desarrollo gubernamentales y bajo nivel de aceptación de sus programas con una falsa preocupación sanitaria no tiene lugar en una estrategia inteligente donde el desarrollo económico y social sustentables es una premisa de los planes de desarrollo que cada sexenio se reeditan y tienden a ser letra muerta.
El pseudodesarrollo en los niveles de gobierno no puede ser justificable a la luz de una pandemia que impacta, exige redireccionamiento, pero no puede inmovilizar y cimbrar la gobernabilidad hoy que sociedad y gobierno tienen estrategia juntos.
La sociedad mexicana requiere de talentos y concurrencia de sus gobernantes aunque procedan de distintas instituciones políticas y de distintas visiones acerca del progreso y desarrollo económico y social.
La sinergia entre los niveles de gobierno es un imperativo y los edificios donde se asientan los poderes ejecutivos, los tomadores de decisiones no deben ser espacios reactivos ni oficinas de guerra, sino espacios de creatividad en ideas y acciones a favor de la ciudadanía.
La ciudadanía les compró su proyecto en las urnas y debe estar a la altura de las circunstancias y no engañar, no defraudar.
Son días también de celebración del 28 aniversario del Acuerdo Nacional de Modernización de la Educación Básica y Normal y un buen tema de relectura es el federalismo educativo.
Días también de productividad legislativa simulada en los que se ha publicado una innecesaria Ley de Educación en Jalisco y en donde la voz y opinión de los educandos está ausente.
Al educando se le considera destinatario de bienintencionados y visionarios redactores de agenda política delimitada.
El estudiante ideal, el de los fines, el de los perfiles de egreso, discurso escrito y retórica votada en forma de ley. El rol fácil del legislador y del gobernante. La inadmisible incomprensión del tipo de ciudadano al que hay que formar en la institución escolar. La ausencia de debate real, las miserias de conceptos pedagógicos, la necesaria hermenéutica por hacer.
Son días de preocupación colectiva pero también de celebración modesta del magisterio por los aumentos salariales y el sacrificio evidente del gobierno federal para atender en condiciones de emergencia hacendaria las expectativas de mejora de percepciones.
Los profesores desde su confinamiento han recibido la buena noticia del aumento y de la valoración que se le prodiga desde ese ámbito de gobierno.
Desde distintas prácticas en educación a distancia y con la limitación de su formación en la dimensión pedagógica de las habilidades digitales, los docentes cumplen con los procesos de enseñar aprendizajes esenciales.
Covid-19 no ha sido pretexto para regatear esa expectativa de mejora salarial y ese posicionamiento de mensaje diferenciado de revalorización ante la sociedad donde hay mucho tramo que caminar.
Mientras tanto, las condiciones diferenciales de estudio de los niños, niñas y adolescentes, el mensaje del gobernador de Aguascalientes que habla de la existencia de estudiantes vaquetones, el aun desconocimiento del impacto en el aprendizaje real y el reto de construir una carpeta de experiencias en esta coyuntura de pandemia; la resignación a un mayo sin escuela, a días 17 y 23 sin festejo de Día del Estudiante.
El estudiante y su momento histórico para aprender cultura, ciencia, arte, lenguaje, tecnología; de aprehender habilidades y competencias.
La complejidad de construir las dimensiones conceptual, procedimental y actitudinal en condiciones de aislamiento y autodidactismo.
En los niveles de secundaria y educación media superior el encuentro con los amigos el Día del Estudiante, la fiesta compartida bien paga los sacrificios del ciclo escolar de estudio.
Difícil definir las etapas de adolescencia y juventud en el ser humano sin ese componente de amistad y encuentro consigo mismo y con los otros.
Difícil definir esas etapas de desarrollo humano sin ese grito de libertad, rebeldía y necesidad de grupo que les caracterizan.
Muchas veces no es asunto de voluntad, los jóvenes se acomodan a las circunstancias, estudian y procesan para cumplimentar las tareas de acreditación del semestre en los proyectos universitarios y las demandas del tercer trimestre en educación básica.
¿Cuánta calidad de formación universitaria se habrá pedido en esta dinámica desfavorable al buen estudio? Difícilmente lo sabremos, pero es posible dimensionar el impacto que tendrá en las carreras universitarias en donde es central el componente de práctica versus teoría en laboratorios, hospitales, juzgados y talleres.
¿Cuánta calidad de educación básica se habrá perdido en esta condición de pandemia? También será difícil medirlo, pero es posible anticipar que sin el aula clase y el grupo escolar, sin la tutela del profesor, será imposible lograr el conjunto de conocimientos, habilidades, valores, destrezas y competencias deseables.
Maestros que intentan hacer lo mejor que se puede, alumnos que intentan aprender en la limitación de condiciones materiales y de mediaciones en sus entornos de casa; madres y padres de familia, abuelos y abuelas, tíos y tías que explican e interpretan juntos mensajes audiovisuales, instrucciones y ese preguntario inacabable.
La educación a distancia también puede ser interpretada con la categoría del ejercicio de poder.
Noticias encontradas, los municipios de la esperanza, la propia ruta de escasas coordenadas de Jalisco, acuerdos antidemocráticos de las autoridades de salud que impactan al sector educativo, los “palazos de ciego”; la desestabilización de la normalidad en el hogar, las ilusiones caídas por el no retorno a las escuelas.
Las dificultades financieras de algunas instituciones particulares, el resguardo de los bienes materiales y de la infraestructura física de las escuelas.
Autoridades civiles de un año que gatean, balbucean; que también aprenden el oficio de gobernar, que simulan atención de la ciudadanía en muchos casos, la tentación de un régimen policíaco contrario a las libertades en razón del control de un virus; la postergación de la normalidad de la vida económica y productiva, la ausencia de cerveza en los anaqueles y el empoderamiento de autoridades que certifican y emiten calcomanías, el riesgo de nuevas vetas de corrupción, el riesgo de crear nuevas formas de exclusión social a los comerciantes con alguna patología adversa al protocolo de control del Coronavirus.
El Coronavirus y la “nueva” gobernanza.
Días en desesperación y de ideas extrañas. El helicóptero del terror y los camiones de bomberos que utiliza el ayuntamiento de Guadalajara para vocear el Quédate en casa, que acentúa el stress y aterroriza a los tapatíos. Días de sorprendente resistencia civil y evidente urgencia de las masas en el tianguis del baratillo en domingo, de las caravanas de Semana Santa y de las subrepticias visitas recientes a las playas que tanto indignan al gobernador de Nayarit.
El reacomodo y sobre empoderamiento de una autoridad nobel y sorprendida, la cultura de la legalidad, el respeto a los derechos humanos, el derecho a un trabajo digno, etcétera.
Un día del estudiante más, un contexto adverso que seguramente dispara en estos grupos demográficos vetas de creatividad y sobrevivencia.
La juventud se reinventa, habrá que entender sus dificultades en esta fase inédita.
Un día del estudiante más, la vulnerabilidad de ellos, el reto de su atención.
La urgencia de retornar a la normalidad de la vida económica y social, el impacto en el subempleo y desempleo de los jóvenes estudiantes de secundaria, educación media superior y superior.
La necesaria sinergia entre poder ejecutivo, instituciones de salud, policiales, universidades e instituciones escolares de todos los niveles educativos.

*Doctor en educación. Profesor normalista de educación básica. zatarainr@hotmail.com

Comentarios
  • Griselda Gómez de la Torre
    Responder

    La oportunidad de generar espacios para la reflexión cuántica evolutiva del ser humano que se desdibuja con el paso de los días.
    Habremos aprendido la lección? , como volveremos a la “nueva normalidad”?, estaremos renovados, fortalecidos como seres humanos? Creo que pronto tendremos la oportunidad de demostrar si regresamos al mundo, a la naturaleza “un tilín mejores y mucho menos egoístas”

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