De asilos y apologías

 en Jorge Valencia Munguía

Jorge Valencia*

Evo está instalado en México bajo una larga tradición de asilo que nuestro país ofrece a los perseguidos políticos del mundo. Así lo demuestra la recepción de los chilenos después del golpe contra Allende, de los republicanos españoles durante la guerra civil, del propio Trotski…
Está por verse si el prestigio político de Evo Morales resulta suficiente para merecer el recelo de la comunidad internacional. Nuestra doctrina Estrada no prevé la expatriación del cuestionable huésped ante el juicio político que el gobierno boliviano eventualmente le llevará a cabo apenas se instale bajo los protocolos legales.
Lo del lopezobradorismo es una postura. La izquierda alcanza para las alianzas, como lo demostraron en su momento Lázaro Cárdenas y Luis Echeverría. Una izquierda de discurso la de éste, y una demagogia sin convicciones profundas. Por su parte, como demostración de su ideología, el cardenismo instaló el sindicalismo que más tarde pasó a formar parte de la nómina del partido oficial. Lo mismo habría ocurrido con Castro, con Chávez o con Lula si hubieran pretendido refugio: nuestra hospitalidad no teme a los radicalismos. Ni a las amenazas internacionales.
Desde su búnker en nuestra capital, la tarea de Evo consistirá en reconstruir los argumentos de un gobierno que perdió la popularidad para perpetuarse indefinidamente, como al parecer lo pretendió. El sentido común lo acorraló para huir. Mientras tanto, el lopezobradorismo aprovecha la imagen de su célebre hospedado para refrendar sus apologías. Los críticos de la administración encuentran el mejor argumento para cuestionar su sano juicio: recibir a Evo significa un acto de valentía. O de cinismo. O de suicidio. El tiempo lo definirá.
Por lo pronto, se trata de una metáfora. Si la primera administración electa de izquierda no ha conseguido la equidad ni la regeneración como premisas que le valieron el triunfo, al menos el acto simboliza congruencia. Ya es mucho para un ambiente político donde desdecirse resulta el común denominador. La apariencia había sido la constante de sus antecesores. Para el gobierno en el poder, la fe es prioridad.
Evo es una especie exótica en peligro de extinción que la zoología gubernamental exhibe como uno de sus principales logros. Se espera que el cautiverio inhiba su reproducción.
La insensatez es la principal amenaza del gobierno. Y el boxeo de sombra, una muestra de su condición.

*Director académico del Colegio SuBiré. jvalenci@subire.mx

  • Jorge Lopez
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    Excelente reflexion como siempre del Profesor Jorge Valencia.

  • Eva guzman guzman
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    Q equivocado estas valencia. Primero analiza el contexto en a se da fl golpe de Estado q tu llamas perdida de popularidad.
    Tampoco compares al asesino de Echeverria q mato a los estudiantes en 1968 y 1971 que demandaban democracia en el pais con Lazaro Cardenas. Es un insulto a la democracia. Porq Cardenas fue democratico. Goberno en bien del pais. Cuido la soberania y goberno con justicia y equidad.
    Evo es ejemplo de gobierno progresista q bajo el indice de pobreza en Bolivia del 38 al 15% y goberno con justicia y equidad. Su pueblo lo ama. Y lo q se dio fue un golpe de Estado abanderado por el imperialismo que busca quedarse con los recursos de los paises y Evo no se los solto. Por eso mato a Binladen y a Husseim y ahora los tiene invadifos. Iva tambien sobre Iran y no pudo. Pero asi esta sobre Siria todo A.L. y quisiera aplastar a todo el Orbe. Solo te recuerdo q el texto sin el contexto no es nada. Y q para publicar tienes el deber de informarte. Cualquiera escribe en esta revista y solo la desprestigian. Porq no leen. No tienen una base teorica solida.

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