Consejos técnicos, algunas reflexiones

 en Rubén Zatarain

Rubén Zatarain Mendoza*

El pasado viernes 1º de marzo se realizó la quinta sesión del Consejo Técnico Escolar (CTE) en las escuelas se Educación Básica del país, en cumplimiento del calendario escolar 2018-2019.
La característica distintiva, antes del desarrollo del mismo fue la llegada tardía del fichero, la ausencia de capacitación previa y la endeble organización y debate de ideas de los colectivos de jefaturas de sector y supervisión.
Leído positivamente, tal circunstancia y momento de titubeo institucional, fue una oportunidad para que jefaturas de sector y supervisores de zonas escolares hicieran autogestión pedagógica.
En esta lógica los Consejos Técnicos de Zona (CTZ), marco organizativo previo al CTE, tuvieron la oportunidad de organizar la jornada y posicionar en su agenda, como es el sentido en los lineamientos que rigen sobre el tema, asuntos específicos de orden pedagógico en los colectivos.
Hasta hoy Miércoles de Ceniza, sabemos que se desarrollaron las actividades del CTE; poco sabemos, desde una visión integradora, qué se produjo en el seno de los mismos.
Guías y ficheros centralistas jamás han dado muestra de recuperar la voz de los maestros, la voz de los colectivos que se reúnen en las figuras de los CTZ y CTE.
A pesar de la figura de observadores nacionales de CTE y sus fichas de observación exigidas, instrumentadas a través de los asesores técnico pedagógicos; de las visitas a las escuelas de los supervisores, poco se regresa para conocer en conjunto los resultados después de realizada la jornada.
Desde una visión parcial y con los límites de información después de los hechos, ensayemos algunas reflexiones:

1. La suspensión de clases mensual que implica el desarrollo de las actividades del CTE, impacta procesos y ritmos de aprendizaje de alumnos y grupos escolares. En la dinámica misma, produce lo que en la interpretación cualitativa de la vida del aula conocemos como caja negra; esto es, desconocimiento de lo que realmente producen los procesos de diálogo entre maestros.
2. Las figuras colegiadas del CTZ y del CTE se han hecho obesas y se han utilizado para asuntos de agenda nacional y estatal coyunturales, quitando tiempo real al diálogo profesional de los maestros.
3. Hay muchas maneras de organizar y ejecutar las actividades; esto pareciera ser un rasgo positivo en la perspectiva de autogestión, dado el capital profesional y liderazgos diferenciados; en la práctica, esto genera ausencia de visión sistémica y poca claridad en la intención y dirección de las autoridades locales y nacionales.
4. En Jalisco, desde la cuarta sesión ordinaria, se incorporó en la agenda de CTE el acercamiento a la propuesta de proyecto Recrear la Educación, con un trazo de trabajo introductorio para algunas sesiones sucesivas. En la quinta sesión, nada tuvo continuidad al respecto.
5. Para el caso específico de secundarias en el contexto estatal, la propuesta verbalista denominada DESAFIATE, irrumpe a medio camino y se torna irrelevante apenas nace, ante la posibilidad de que el INEE suspenda la evaluación de PLANEA educación básica tercer grado de secundaria, en junio próximo.
6. Los diseñadores de los ficheros ahora, de las guías del CTE anteriormente, son los mismos a nivel nacional. El cambio político en educación no se concretiza ni en el mínimo necesario, nadie corrige el rumbo; en la práctica las debilidades de la mal llamada reforma educativa siguen sin evaluarse con seriedad. La cortina de humo participativa para diseñar una propuesta alternativa, modelo o como se bautice, no genera certezas, no clarifica caminos.
7. El énfasis de la quinta sesión en la evaluación semestral de avances regresa al punto de retorno, maestros y directivos como responsables de los resultados de calidad y equidad y mejora de las cosas, la culpabilización simplista al docente, la fórmula perversa, el fantasma de la reforma mora de mil maneras. La verdad es que el profesor apenas está sacando la cabeza de un trimestre de evaluación farragoso y burocrático. La verdad es que administrativamente el sistema respondió lento y tardíamente con la plataforma especializada en el control escolar; la verdad es que novedades como los clubes de autonomía curricular y educación socioemocional por ejemplo y los numerales y literales, generaron confusiones en las que nadie asesoró.
8. El discurso político del secretario de educación, Esteban Moctezuma, para esta quinta sesión del CTE fue breve e hizo referencia al cambio del reporte de evaluación en espacios curriculares como los clubes y educación socioemocional. Bien hecho, en el marco de la simplificación administrativa.
Su conferencia, referida textualmente en el fichero, por cierto, subido tardíamente a la plataforma de la SEP, refiere a su liderazgo en la cuarta transformación y valora la participación en este proceso de los maestros.
9. En el fichero referido, hay una visión academicista muy rudimentaria sobre conceptos como igualdad y equidad. Un apunte apenas inicial es que suena paradójico que un sistema económico y político, fábrica de inequidades, endilgue a la escuela responsabilidades sociales tan complejas.
Que todos aprendan suena a frase reiterativa de un modelo educativo clasemediero y urbano, que todos aprendan con calidad, parece un ideal gerencial, que podemos compartir los educadores públicos, pero dadas las condiciones materiales y socioculturales promedio parece objetivo inalcanzable, por mucha disposición que tenga el magisterio y los directivos en el seno del CTE.
10. El Liderazgo académico diferenciado de directivos es un factor de calidad y productividad de los CTE. Hay una franja de directivos reformistas de entusiasmo común pero de competencias aun por consolidarse; hay una franja de directivos prerreformista que resiste al canto de sirenas de un cambio que sólo le endilga nuevas responsabilidades sin apoyos reales.
Que alguien haga entender a los tomadores de decisiones, que las guías antes, y los ficheros ahora, no tienen título de suficiencia para articular la estrategia de cambio de las prácticas educativas necesarias.

El CTE, figura desde los acuerdos 96, 97 y 98 ha sido la figura colegiada objeto de deseo de los reformistas educativos desde 2013 para caminar hacia la calidad sin nada.
La reforma educativa fue pródiga para crear violencia simbólica y discurso falaz con aspectos como reforzar la supervisión dándole más responsabilidades y pseudoformar directivos docentes con diplomados que no resisten una básica evaluación curricular.
El Consejo Técnico y la Academia son figuras potencialmente aportadoras, que requieren fortalecerse en la cultura participativa, en la cultura del trabajo colaborativo en equipos.
Reunirse para escuchar no es suficiente, se requiere de mayor trabajo en la dinámica de grupos para involucrar a todos en el diálogo y la reflexión.
El CTE ha sido un recurso cómodo para la administración central y ha delegado su responsabilidad de operación material en la estructura con discursos dormilones como asesoría, tutoría y acompañamiento.
Retomemos el sentido del CTZ y del CTE, la profesionalización de los maestros no debe ser sólo un filón para ejercer presupuesto, ni convocatoria opaca de aves depredadoras, por muy universidades privadas de prestigio que se digan.
La transformación de la práctica docente a través de la observación, como plantea con una simplicidad tremenda el quinto fichero del CTE y otras precedentes, no se dará con trazos apresurados y buenas intenciones, con referencias bibliográficas como las sugeridas, ni con ficheros emergentes y desorientadores.

*Doctor en educación. Supervisor de Educación Secundaria del sistema federalizado. ruben-zatarain@supervisores.sej.gob.mx

Comentarios
  • Alfonso
    Responder

    Pérdida de tiempo

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