¿Cómo se usan los resultados de la evaluación de un sistema educativo? ¿Qué callos pisa PISA?
Luis Christian Velázquez Magallanes*
Al margen de la discusión sobre la importancia de las pruebas estandarizadas o no, nuestro país participa activamente en el Programa de Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA). No existe opción, se participa porque, al ser miembro de la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico) y a partir de los resultados arrojados, el organismo, después de un arduo análisis, formula recomendaciones para diseñar nuevas políticas públicas para mejorar la calidad de vida de los individuos.
La prueba se aplica a jóvenes de entre 15 y 16 años y evalúa los procesos que se ponen en marcha para resolver situaciones de su entorno inmediato. La lectoescritura, habilidades lógico-matemáticas y pensamiento científico son las áreas juzgadas y, últimamente, se han incorporado elementos para identificar la adquisición y dominio de habilidades digitales y el uso del inglés como segunda lengua.
La OCDE es clara en sus propósitos y mecanismos; evalúa los resultados de políticas públicas educativas para definir en qué medida, según sus resultados, sus acciones están orientadas a la mejora y bienestar de sus ciudadanos. Su misión, por tanto, es el fomento del crecimiento económico, la estabilidad, el empleo, la calidad de vida y el desarrollo sustentable. Aunque también es importante señalar que es árbitro, en la mayoría de las ocasiones, carga los dados hacia los países con mayor desarrollo económico.
Se espera que el informe completo de los resultados de la aplicación del año 2025 sea publicado a finales del 2026. Por eso resulta particularmente extraño que El Informador (diario de la localidad) haya publicado una nota que hace referencia a los resultados que el país y el estado jalisciense han tenido (https://www.informador.mx/mexico/Educacion-Evidencian-fallas-con-rezago-en-lectura-y-escritura-20260119-0022.html).
Al margen del sesgo que se aprecia en la nota, en donde parece que se busca argumentar que el modelo jalisciense ha tenido mejores resultados en comparación con los de la Federación, porque antes RECREA lovers y ahora Al Estilo Jalisco, históricamente se evidencian procesos insuficientes en lectura, escritura, matemáticas y ciencias.
La prueba precisa que no considera a los contenidos de los planes y programas, sino que se encarga de analizar en qué medida los alumnos, a partir de su edad y maduración, han adquirido habilidades para interactuar en prácticas comunicativas orales y escritas, en resolver problemas a partir de procesos formales y en la interpretación que realizan de los fenómenos a partir de categorías científicas.
La insuficiencia de los procesos revelados implica reconocer que el sistema educativo mexicano egresa a alumnos de educación básica con severas deficiencias en aspectos específicos y no es capaz de garantizar su desarrollo pleno e integral. En términos taxonómicos, el modelo educativo nacional prepara para que los alumnos solo identifiquen y repitan cosas y, por si fuera poco, esos contenidos básicos no salen del aula, se quedan ahí.
Los indicadores históricos de insuficiencia de la prueba PISA ofrecen una veta interesante para construir un programa analítico. Es decir, en la mayoría de los centros escolares la lectura crítica de la realidad palidece porque no se contextualizan los contenidos de las disciplinas. Siempre queda pendiente una pregunta: ¿Qué necesitan resolver los alumnos de este lugar a partir de los contenidos del plan de estudios de mi disciplina y campo formativo para establecer los parámetros de contextualización de los aprendizajes?
La revisión de la taxonomía o niveles de logro de la prueba de la OCDE devela con precisión las habilidades de comunicación requeridas para afrontar y resolver los conflictos comunicativos:
• Localizar información: Herramientas para acceder y recuperar información concreta.
• Comprender: Procesos para integrar e interpretar información.
• Evaluar y reflexionar: Se desarrolla la habilidad para analizar y evaluar la calidad, credibilidad y pertinencia de la información.
• Competencias digitales: Capacidades para usar los medios de comunicación digitales con sentido y para adquisición de conocimientos.
• Competencias transversales: Desarrollo de habilidades para el trabajo colaborativo en la solución de conflictos.
• Uso de lengua extranjera: Capacidad de usar textos en otra lengua para acceder a información relevante sobre diversos temas.
Indubitablemente, la taxonomía de la prueba permite establecer cuáles y en qué nivel deben desarrollarse las habilidades necesarias para el aprendizaje, aunque también deberíamos preguntar si los monopolios son capaces de establecer las condiciones necesarias para que el sistema educativo formal funcione, a tal grado que surjan a borbotones ciudadanos con altas capacidades críticas.
Cierto es que las evaluaciones, por más objetivas que pretendan ser, no pueden despojarse de los sesgos y filiaciones de la infraestructura a la que perteneces y quizá, solo por ello, los resultados se moldean para justificar o alentar proposiciones tan disímiles.
*Licenciado en Filosofía. Profesor de educación secundaria. chris-brick@hotmail.com
Las pruebas estandarizadas dan parámetros de comparación pero ya sabemos que todos somos diferentes, pudieran conocerse qué habilidades tienen y como pueden contribuir para aplicarlo en trabajos en colaboración.