A dónde se han ido las escuelas

 en Miguel Ángel Pérez Reynoso

Miguel Ángel Pérez Reynoso*

La pandemia ha sido ese fenómeno global que ha movido todas las piezas del sistema, en educación sirvió para acelerar procesos, obligó a cerrar las escuelas y, de igual manera, virtualizó la relación educativa.
Las escuelas, esos espacios emblemáticos templos del saber, quedaron abandonadas, se convirtieron en espacios fríos y huérfanos del bullicio infantil. Las escuelas producto de la modernidad se fueron al olvido.
Después de un respiro que nos ha dado la larga noche llamada pandemia, poco a poco, niñas y niños regresaron a las aulas, pero ya nada es igual. Las escuelas se han ido. Hoy están en el museo de la pedagogía, porque la inauguración de las nuevas formas de enseñar y de aprender han interpelado fuertemente la atención educativa en espacios escolares convencionales.
Las escuelas se han ido a cualquier lugar porque ya no tienen el mismo valor significativo de atraer a los sujetos, de darles cobijo desde las primeras horas de la mañana hasta las horas de la tarde.
Las escuelas se han ido porque niñas y niños han inaugurado formas inéditas de educarse, sin que forzosamente se deba asistir al espacio convencional llamada escuela.
Hoy bajo este respiro post pandémico, la pregunta es ¿qué debemos hacer con las escuelas para rescatar el asombro y el sentido significativo de sus prácticas y rituales escolares?
Hoy es memorable el libro clásico de Philip W. Jackson “La vida en las aulas”, cuando dicho autor al inicio hablaba de que “en este momento 20 millones de estadounidense se desplazan a sus escuelas con la intención de recibir el mismo formato de atención escolar”, los mismos contenidos, casi las mismas palabras de maestras y maestros. Hoy ya no es así, la vida de las escuelas ha cambiado radicalmente, primero los estudiantes comienzan a dejar de creer en su magia y a los docentes les hace falta reinventarse.
La escuela “como máquina de educar” según afirmaba Inés Dussel, sigue siendo un espacio institucional emblemático, a través de sus aulas se legitima la formación. Si, dicho espacio sigue ahí, pero con cuarteaduras, fisuras, muros que están a punto de caerse. Después de la pandemia, muchos se han ido, pocos son los que han llegado, en medio de un profundo movimiento de revisión y actualización curricular la gran pregunta sigue siendo ¿qué tanto han cambiado las escuelas para atender a niñas y niños en donde la pandemia les cambió la vida toda?
Las escuelas se han ido y no sabemos si algún día regresarán.

*Doctor en educación. Profesor–investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. safimel04@gmail.com

  • Francisco Millán
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    Sí Miguel Ángel, la pandemia aceleró procesos y nos trae nuevas realidades a enfrentar.

    Hay que pensar mucho la nueva escuela

  • Susana
    Responder

    Los maestros deberán dar respuesta a la pregunta, y para eso será necesario que inicien planteándose una pregunta más¿qué del mundo cambió y qué debo cambiar para cambiar el mundo?

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