Negociación salarial de los maestros, nada que festejar

Jaime Navarro Saras*

En mi artículo anterior (Razones del SNTE en tiempos electorales, miércoles 10 de mayo) partía de la idea que el SNTE solo busca sus beneficios políticos a costa de los maestros y el partido político que impulsaron, en dicho artículo el profesor Leopoldo Juárez comentó que el texto era interesante pero que no estaba de acuerdo porque (en su opinión) y gracias a las alianzas del PANAL-SNTE con el PRI se habían logrado beneficios para el magisterio, en una contra-réplica Miguel Ángel Pérez lo cuestionó diciéndole que no había tales beneficios y si los había que presentara pruebas, allí acabó el debate, pero dado el interés por demostrar el papel del SNTE voy al punto.
El pasado lunes 15, Día del Maestro, se anunció un incremento del 3.08% al salario y el SNTE aplaudió el excelente acuerdo logrado con la SEP para tan “oneroso” logro sindical, nada más falso. Fue un día como todos los 15 de mayo, homenaje que encabezan el presidente Peña Nieto, el secretario de educación Aurelio Nuño y su fiel acompañante Juan Díaz de la Torre secretario general del SNTE, haciendo la réplica en todos los estados los gobernadores, secretarios de educación, secretarios generales del SNTE, legisladores y más personajes de la política y, recientemente el grupo empresarial, en el ritual se entregan medallas a docentes con 30, 40 o más años de servicio junto con un cheque, son tiempos de discursos, regaños, promesas y proyectos de mejora de la educación.
El periodo de Juan Díaz al frente del SNTE ha sido el más entreguista en la historia del sindicalismo magisterial, se ha caracterizado por su nula crítica a las políticas educativas, desempeñando un papel gris y apluadidor de cuanto discurso le favorece a Aurelio Nuño y su reforma educativa.
Las alianzas y acuerdos del SNTE han sido más con la SEP que con los maestros o la educación, ya que de 2014 a la fecha las negociaciones salariales han estado por debajo del incremento al salario mínimo, cosa que nunca sucedía antes de esa fecha, por lo menos en los últimos 30 años. Regularmente el aumento del salario al magisterio (anunciado el 15 de mayo) era igual al salario mínimo o por encima de éste, además de los incrementos a la bolsa de Carrera Magisterial y demás prestaciones.
El PRI llega al gobierno en 2012, y el aumento al salario magisterial ese año fue de 4 décimas de punto más que el salario mínimo negociado con el gobierno del panista Felipe Calderón; 2013 fue idéntico (3.9); 2014 disminuyó 4 décimas (3.9 contra 3.4); 2015 siguió la tendencia bajista en 8 décimas (4.2 contra 3.4); 2016 peor (4.2 contra 3.15), casi el 1%; y para 2017 (3.9 contra 3.08) 8.2 décimas menos, en total: de 2012 a 2017 el salario mínimo ha incrementado el 24.3% y el salario magisterial 21.27%, en total 3.03% menor el de los maestros, amén de su depreciación en relación a la inflación.
El año pasado Aurelio Nuño afirmó que 87.7% del presupuesto a la educación se va al pago del salario magisterial, (si ese porcentaje es igual para 2017) significa que el SNTE le ahorró a la SEP un buen recurso (y todo por no exigir al menos el incremento otorgado al salario mínimo).
Ante este tipo de situaciones, al Estado le sale más barato hacerse de la vista gorda con las comisiones sindicales y le resultan más benéficos los recursos que le entrega por este favor conveniado al SNTE que tener que desembolsar dinero y dárselo a los maestros. La mejor muestra del daño que este gobierno le ha hecho a la educación, a los maestros y a la escuela pública la vemos en estas negociaciones, obviamente que con la CNTE es innegociable este tipo de incrementos y a la menor insinuación de exigencia de este grupo sindicalista aparecen Aurelio Nuño y Juan Díaz a decir que los acuerdos salariales solo son entre la SEP y el SNTE (complicidad pura).
No me consta pero es probable que los recursos millonarios para promover la reforma educativa en los medios de comunicación salieran de los ahorros de estas negociaciones, al igual que los proyectos del SNTE como el SINADEP (Sistema Nacional de Desarrollo Profesional Docente) y el programa de publicaciones entre otras cosas.
Este Día del Maestro hay poco que celebrar ya que los maestros no son prioridad como otros profesionistas de México, casualmente los incrementos salariales de los no docentes son mayores y a estos no hay sindicato ni grupo político que negocie por ellos. Ante esto, la SEP y el SNTE siguen dando muestras de lo que ya sabemos, que los maestros y la educación no son prioridad y paradójicamente las cuotas sindicales son más caras que lo que logran de incremento al salario en las negociaciones año con año.

*Editor de la Revista Educ@rnos. jaimenavs@hotmail.com