Mi sueño de ser maestro, a pesar del gobierno

Marco Antonio González Villa*

Cuando era niño, en la década de los 70, recuerdo que miraba con admiración a cada uno de mis maestros y sentía una alegría diferente, peculiar, cada vez que obtenía de ellos un conocimiento nuevo. Por tal razón, junto con muchos de mis compañeros de mi escuela pública, empezamos a soñar con llegar a ser un día MAESTROS, para qué, con el tiempo, fuéramos sinónimo de responsabilidad, capacidad, inteligencia, de ejemplo a seguir, teniendo, incondicionalmente, el respeto y aceptación de alumnos, padres de familia y la sociedad en general, incluido el gobierno.
Hoy que tengo la satisfacción de haber conseguido vivir mi sueño, es claro que cambio la forma de ver a los maestros. Sigo creyendo que es una profesión digna, comprometida y de cuyas acciones se logra la transformación de la sociedad en general. ¿Qué pasó? ¿En qué momento y quién hizo todo lo posible por terminar con el sueño de muchos niños en el país? Creo, es mi hipótesis, fue cuando la plutocracia así lo decidió. El siglo XXI ha traído cambios sociales evidentes en todo el mundo, pero en el caso de México trajo también un cambio elitista interesante: hemos tenido 3 presidentes cuya formación profesional no fue realizada en Universidades Públicas. Tratando el tema con cautela y con conocimiento de los errores cometidos por cada uno, tenemos que Luis Echeverría, López Portillo, Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo obtuvieron sus títulos de la UNAM y, en el caso de Zedillo, del IPN. Quiero suponer que su formación y tránsito por escuelas públicas les permitió ser sensibles a las condiciones de los maestros, razón por la cual aún fueron considerados figuras de respeto y valiosas para el futuro del país. Sin embargo, Fox, Felipe Calderón y el actual Presidente Peña Nieto egresaron de Escuelas particulares y han sido los artífices de la Reforma Educativa y el deterioro de la figura del maestro, precedida por su visión clasista, capitalista y servil ante las grandes economías. Pero las infamias y las calumnias con el tiempo caen y la verdad sale a la luz. Por eso invito a todos los alumnos a seguir viviendo el sueño de un día ser maestro y saberte responsable de las generaciones venideras. Probablemente sólo falta elegir un presidente egresado de Universidad Pública ¿no? FELICIDADES MAESTRO, GRACIAS…NO DESISTAS

*Maestro en Educación. Profesor de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala. antonio.gonzalez@ired.unam.mx