Las disculpas obligadas de Aurelio Nuño y el régimen a los maestros

A todos los maestros argentinos que protestan por su dignidad
cuyo gobierno los denosta, tal como se ha hecho en México desde hace 4 años

Jaime Navarro Saras*

A casi 20 meses del término de este sexenio, cuyo proceso electoral se desarrolló entre escándalos y acusaciones relacionadas con la compra de votos, engaños de medios que inflaron las encuestas de intención del voto a su favor y una desmedida publicidad con la estructura comercial de Televisa y sus satélites.
Un gobierno (como su antecesor) que dejó de lado las promesas de campaña y mediante un pacto inició una atroz movilización dejando de lado los legados de la revolución mexicana y de los gobiernos de Lázaro Cárdenas y López Mateos para entregar la riqueza de la nación al capital extranjero, a políticos y empresarios en jubilación a través de unas amañadas reformas estructurales, rompiendo de tajo la Constitución de 1917 que enaltecía los derechos de los trabajadores, el derecho a la tierra, la soberanía sobre las aguas, las minas, la energía eléctrica y el petróleo, la gratuidad y laicidad de la educación, el derecho a los servicios de salud, etcétera.
Un gobierno reformista que termina por dejar en desventaja a la población y cuyo futuro se avizora lleno de desesperanza. Sabedores que México es un país grande por su historia y recursos y cuyos políticos no pueden entender que su ambición individual y de partido termina por no merecer la representación que tienen de éste al no saber dirigir dignamente lo que generaciones pasadas pudieron construir con esfuerzo, sangre y sacrificio.
Un gobierno reformista que no respeta a sus maestros es un ignorante, de igual manera, un secretario cuya formación estuvo ajena a la escuela pública no está capacitado para saber de las necesidades que se requieren para mejorar las condiciones materiales y docentes que pueden transformarla, ni su visita a las cientos de escuelas (como él lo señala constantemente) le puede dar una mínima dimensión de lo que es y genera una escuela pública de ciudad, medio rural, costa, frontera, sierra, desierto, indígena, marginada, de organización completa, multigrado, etcétera.
Aurelio Nuño, Juan Díaz, Claudio X González, Televisa y todos los irresponsables que hicieron de los maestros unos los villanos ante la población mexicana tienen por delante 20 meses para disculparse públicamente con ellos, pedirles perdón y decirles de sus razones por las cuales actuaron con toda cizaña en su contra y (a lo mejor) decirles de manera descarada la máxima del Chavo del Ocho: –fue sin querer queriendo–.
Lo más seguro es que esto no va a suceder, las cosas se quedarán como están y solamente los maestros con su actuación y conciencia maltrecha podrán ir reconstruyendo y mejorando la imagen que de ellos hicieron la SEP, el SNTE, Mexicanos Primero y TELEVISA.
Los únicos que pueden salvar a los maestros son los propios maestros, para eso se requiere una transformación de ellos mismos, que dejen de lado lo que hacen mal (principalmente su falta de conciencia de clase), de allí en más exigir su participación activa en la toma de decisiones de las políticas educativas y la construcción de propuestas de aplicación para la escuela y las aulas. De ninguna manera puede ni debe estar ajeno a esta práctica, no es posible que solo sean obreros de la docencia y la exigencia gubernamental sea solicitada a un profesional, el salario por lo tanto también debe ser acorde a la exigencia.
Los siguientes tiempos de falacias electorales veremos políticos santificados y llenos de promesas que no se cumplirán en lo mínimo y cuya lectura de la población será a la inversa, si hablan de reformas es que no las habrá, si hablan de inversión es que permearán las limitaciones, si se refieren a generar mayor empleo y mejores salarios es que no se crearán y si nos prometen calidad educativa es que todo quedará en discurso y harán lo mínimo para modificar para bien la escuela pública.
Si Nuño sigue en su afán de ser candidato a la presidencia, de entrada tiene un voto en su contra: el de los maestros. No así el del SNTE y el PANAL, que como buenos pragmáticos están a lo que mande el gobierno y el PRI con tal de obtener prebendas, recursos y protección, como en los viejos tiempos de Capone.
Los maestros ya no pueden ser moneda de cambio, votos y punto de negociación para el SNTE, ya es tiempo que logren la edad adulta y decidan que hacer con sus decisiones, si deciden seguir siendo parte de lo mismo allá ellos, pero si optan pensar por sí mismos, bienvenidos a la construcción de una nueva generación de maestros que toman su propio camino y hacen lo que quieran con su conciencia y moral. Haciendo esto seguramente serán mal vistos por el gobierno y las personas allegadas al SNTE, pero a la larga podrán ver de frente a sus acusadores porque, como decía don Fernando Marcos: quien por trabajo sacrifica su dignidad, con tiempo pierde las dos cosas: la dignidad y el trabajo.
Esperamos pues, las disculpas y lo que se vendrá para la sociedad en general y de manera particular para la educación con las intenciones de su secretario y amigos.

*Editor de la Revista Educ@rnos. jaimenavs@hotmail.com