La deuda del Congreso Nacional de Investigación sobre Educación Normal (CONISEN) con los investigadores normalistas

Adriana Piedad García Herrera*

Quizá por la euforia de reunirnos del 8 al 10 de marzo de 2017 en la ciudad de Mérida, Yucatán y encontrar a tantos colegas de las diferentes escuelas Normales del país a los que teníamos mucho tiempo sin ver.
Quizá porque el Primer Congreso Nacional de Investigación sobre Educación Normal marca ya la instalación de un evento nacional de intercambio que se convertirá en una tradición, y de la cuál fuimos testigos.
Quizá porque es la primera ocasión que asistimos a un Congreso dedicado sólo a la Educación Normal y por ello se fortalece nuestra identidad como instituciones de educación superior formadoras de docentes, que hacen investigación.
Quizá porque se dieron cita los investigadores normalistas y ese es ya un reconocimiento que en la educación normal se realiza investigación y se tienen resultados para dialogar y construir conocimiento.
Quizá porque en el evento inaugural el Director General de Educación Superior para Profesionales de la Educación (DGESPE), Dr. Mario Alfonso Chávez Campos, señaló que los participantes en el CONISEN eran una representación de “los más de 90,000 estudiantes y 16,000 docentes que conforman la comunidad académica normalista de México” y nos sentíamos orgullosos por eso.
Quizá porque nuestra contribución quedó dentro del 34% de las aprobadas en un registro de 754 y tuvimos la oportunidad de ir a presentar nuestros hallazgos a los colegas.
Quizá porque el Dr. Chávez comentó que se publicará un libro digital con registro ISBN con las contribuciones presentadas y ya nos sentimos parte.
Quizá porque nos tocó escuchar la conferencia inaugural de Ángel Díaz Barriga en torno a “El estado del arte su papel en el desarrollo de la investigación”.
Quizá porque la Dra. Rosa María Torres, Presidenta del COMIE, presentó su conferencia “Producción de conocimiento en educación. Aportaciones de las Escuelas Normales a la investigación educativa” y nos sentimos honrados de ser parte de esa producción.
Quizá porque tuvimos la oportunidad de presenciar la mesa de debate en la que participaron la Dra. Graciela Cordero Arroyo, la Dra. Patricia Ducoing Watty y el Dr. Hugo Casanova Cardiel.
Quizá porque podemos recrear el evento una y otra vez en la página web de la DGESPE: http://conisen.mx/
O quizá por otras razones que los participantes pueden agregar, el CONISEN nos dejó la deuda de dos temas fundamentales para la consolidación de la investigación en las escuelas Normales del país:

• El tema de las plazas de investigador en la educación Normal
• El tema de los apoyos a los PTC en el PRODEP.

En los hechos las instituciones normalistas demostraron ampliamente que hacen investigación sin contar con las condiciones para ello, es decir, sin plazas para esa tarea y sin apoyos PRODEP (dicen que sólo se dio así en esta convocatoria). La buena voluntad y la pasión por la investigación son cimientos muy endebles para consolidar una función sustantiva de las instituciones de educación superior.
Esperamos que en el Segundo Congreso Nacional de Investigación sobre Educación Normal la SEP reconozca en las normales su vocación de investigación con la generación de plazas de investigadores y con los apoyos del PRODEP, para que en los hechos seamos instituciones de educación superior y no sólo de palabra, o como se dice por ahí, sólo con un reconocimiento honorífico.

*Doctora en educación. Catedrática de la Benemérita y Centenaria Escuela Normal de Jalisco. adrianapiedad.garcia@bycenj.edu.mx