La construcción de mundo desde la mente infantil

Miguel Ángel Pérez Reynoso*

El mundo social es una compleja trama de infinidad de situaciones, algunas de ellas contradictorias a la luz de la mirada de la mente infantil. Los niños y niñas construyen referentes sociales a partir de interacciones cotidianas pero no basta eso, deberán darle sentido a las mismas.
La mente infantil es social así como los significados que van tejiendo y construyendo en el camino. Los niños y niñas en edad preescolar se plantean preguntas sobre casi todas las cosas que suceden a su alrededor, se preguntan sobre su familia, sobre el trabajo, sobre la capacidad del dinero para adquirir cosas, por lo tanto se preguntan acerca del origen del dinero, se preguntan sobre la escuela, el gobierno, la autoridad, la justicia; pero en esta serie de preguntas también aventarán algunas respuestas, a lo que Piaget le llama la hipótesis infantil.
Las respuestas infantiles son muy interesantes, ya que vienen siendo ante los ojos infantiles, el verdadero referente sobre las cosas que pasan. Dichas respuestas son justificaciones o ampliaciones acerca de lo que se sabe o de lo que se pretende saber del mundo social.
Las educadoras son las acompañantes de niños y niñas en edad preescolar, son ellas las que debieran saber acerca de los conocimientos de niños y niñas pero también las búsquedas o los focos de indagación que les interesan a los niños preescolares.
¿Por qué es tan común en los niños preescolares el interés sobre dinosaurios, dragones, hadas y princesas?, entre otras cosas, los intereses no están puestos en las cosas conocidas sino en aquellas que van más allá del formato convencional de la imaginación y la fantasía.
Las educadoras que trabajan con niños pequeños se tornan en un puente significativo ligado al interés y la necesidad de ampliar los horizontes de conocimientos, se trata de aprender a plantear preguntas pero no cualquier pregunta y se trata también de ‘escarbarle’ a las respuestas de los pequeños, para ir mas allá y poder comprender no sólo lo que nos dicen sino también lo que realmente nos quieren decir.
Estos niños son atentos, respetuosos, impulsivos y curiosos por naturaleza, estás tendencias se van afinando o distorsionando conforme pasan los días y se avanza en el desarrollo, que en ocasiones anulan o neutralizan los dones con los que se viene al mundo.
La principal habilidad de las educadoras y en general de todo educador en cualquier nivel educativo es la de saber mediar, es decir, saber colocarse en el centro del mundo conocido y el mundo por conocerse desde la perspectiva de la mente infantil. Éste es el principal reto pero también la tarea vital.
¿Por qué es impórtate todo esto? Porque el mundo de hoy podría reorientarse o moverse diferente si fuéramos capaces de entender a los niños y niñas pequeños, principalmente sobre qué nos piden, qué nos reclaman, qué tipo de mundo quieren para ellos y qué tipo de niños quieren para el mundo. Saber escuchar y saber entender es la otra parte de la tarea y, no es fácil, y menos si no lo intentamos como una práctica cotidiana.

*Doctor en educación. Profesor–investigador de la Unidad 141 de la UPN. Correo mipreynoso@yahoo.com.mx