La nueva educación: caminar haciéndose preguntas. Preguntar haciéndose camino

Miguel Ángel Pérez Reynoso*

Las propuestas de trabajo a partir del modelo zapatista en educación, surgieron a partir de hacer una muy buena lectura de los aportes de Paulo Freire. Preguntar y caminar, caminar y preguntar. Preguntar y caminar son los dos grandes ejes de la nueva dialéctica educativa.
Ambos componentes forman parte de una nueva metáfora educativa, caminar es transitar por el trayecto de la formación como persona y ciudadanía al lado de los demás, que también caminan y transitan, se forman y las preguntas del camino tienen que ver con la trayectoria vivida en el camino. Aquí implica que para saber caminar y hacerse preguntas también hay que saber observar, atender lo que se encuentra en el trayecto, detenerse en saber hacer pausas, retroceder para corregir el rumbo, etcétera.
El acto o la tarea de caminar tiene que ver con la larga trayectoria de los sujetos y el preguntarse tiene que ver con los contenidos y con las asignaturas de todo lo que hay por aprender y de aquellas cosas que el sujeto selecciona para conocer.
Las preguntas y el camino, implica preguntarse acerca del papel de los otros, del que acompaña y que también camina y se forma. Se camina y se pregunta en comunidad, es decir en comunión al lado de otros, que son iguales pero a la vez diferentes. Las preguntas pueden dirigirse a otros, pero se responden desde cada quien, a partir del lugar en que se encuentre cada persona y desde el trayecto (largo o corto) que ha recorrido.
A lo anterior se le agrega el concepto de horizonte, como el trazo o la línea que se camina o que está por caminarse. Es a partir de todo lo anterior que es posible construir un modelo educativo pensado, en educarse y para educarse bajo esta perspectiva de caminar preguntándose y trazando horizonte claro y amplio a la vez. La pregunta obligada sería: ¿cuál es el papel de los educadores bajo este nuevo modelo de formación?
Los educadores que acompañan a los sujetos que caminan y se hacen preguntas, están ahí al lado bajo una doble tarea: animar para que cada vez las preguntas sean mejores, que ayuden a caminar con mejor sentido, y también están ahí para re-orientar o re-dirigir el camino que se transita.
En la metáfora del camino no se busca ni la vía más corta, ni tampoco la más segura, mucho menos la más cómoda o rentable (a los neoliberales estas vías les gustan), tampoco las más inseguras, ni turbulentas. El camino se traza a partir de las claridad en el punto de llegada, hacia dónde se dirige la búsqueda, teniendo clara la meta es más fácil trazar la ruta y caminar por donde se quiere. Cada sujeto decide qué camino tomar y que preguntas hacerse en el trayecto.
Por último, este nuevo modelo educativo de corte freiriano implica un alto nivel de disposición y de auto-regulación, la responsabilidad es de cada quien y de todos a la vez del sujeto en su comunidad y de la comunidad y los sujetos. Sería bueno intentar formas diferentes de educarnos, a partir de incursionar en nuevos caminos y con nuevas preguntas.

*Doctor en educación. Profesor–investigador de la Unidad 141 de la UPN. Correo mipreynoso@yahoo.com.mx